lunes, 17 de agosto de 2015

Hoy entrevistamos  a Óscar Ruiz, ex-jugador de baloncesto profesional, ala pivot de su equipo y gran amante de este deporte.

UN CAMINO EN SOLEDAD QUE CAMBIA POR EL CORAZÓN 
Una entrevista a un amigo que guarda una historia, como la de tantos otros deportistas que se quedaron por el camino, pero que siguen ligados a su pasión.


Camisetas para el recuerdo.

Óscar Ruíz Ruíz natural de la localidad sevillana de Alcalá del Río, nacido en 1985 y con una estatura de 2,04cm  es una de las figuras deportivas más representativas de este municipio.
Óscar es entrenador y jugador de baloncesto y ha llegado a disfrutar de este deporte en todos sus niveles, desde primera provincial, donde está desde que dejó de ser profesional, con el Club Deportivo Ilipense luchando por subir a primera nacional, hasta ser nacional e internacional con la roja, incluso disputando varios minutos de juego en la ACB y atesorando varios oros en su medallero.


¿A que edad empezaste a jugar al baloncesto? Y ¿Dónde?
Comencé a jugar a los 10 años en el equipo senior de Alcalá del Río ya que, por aquel entonces, no había más equipos de otras categorías.

¿Cuánto medias con esa edad?
Yo desde pequeñito he sido muy alto, aunque a mi me gusta decir que soy aparatoso y según las fichas médicas con 9 años medía 1,95.

¿Has practicado algún otro deporte?
De pequeño, lo típico que había en el pueblo, que sobre todo era fútbol.

¿Cómo entraste en el equipo Cajasol?
Pues cuando tenía 11 años mi entrenador de Alcalá llamó al entrenador del Cajasol, le habló de mi y como quería verme, mi entrenador me llevó a Sevilla, entrené allí un día con el equipo y me quedé.

¿Cuántos días entrenabas y cómo ibas a los entrenamientos desde tu pueblo?Entrenábamos de lunes a viernes, todos los días cuatro horas, a las que si le sumamos el autobús, serían un total de 6 horas diarias. Yo iba en autobús todos los días sólo, desde Alcalá me bajaba en la Macarena y cogía el autobús de línea hasta la Casa Cuna que era donde entrenábamos y a la vuelta lo mismo.

¿Quién era tu entrenador de aquella época?
En los infantiles del Caja mi entrenador era Pablo Camacho, un entrenador que se preocupaba mucho por la ACTITUD con c y no por la APTITUD con p, esa era la frase que nos decía todos los días.

¿Alguna competición que te gustara de manera especial?
Especiales son todas, primero jugábamos la Liga de Sevilla, nos clasificábamos y pasábamos al Campeonato de Andalucía, de ahí se hace un campeonato entre las comunidades autónomas y los 8 ó 10 primeros, no recuerdo bien, nos clasificábamos para el Campeonato de España.
Por España te hablo de selecciones autonómicas, y después los torneos que iba con la nacional, Campeonatos de Europa, pre-europeos y demás.



¿Qué victoria ha sido la más significativa?
Pues no se decirte, los Europeos con la selección te marcan pero creo que como logro personal, cuando era juvenil, que ya eres semi-profesional prácticamente, y jugaba contra deportistas que hoy están en la ACB y en la NBA,  ese  
Campeonato de España en el que volvimos con el oro a casa fue muy especial para mi.

¿Algún jugador relevante con el que hayas coincidido?
He tenido la suerte de conocer a muchos jugadores de élite, he compartido vestuario con  Rudy Ferández, Marc Gasol, Rodrigo San Miguel, Mikel Feliu, muchos jugadores así, americanos que estaban en el Caja, muchos que están en la NBA y ACB.

¿Cuánto cobrabas?¿Vivías del baloncesto?
Pues desde pagarme sólo y exclusivamente los desplazamientos o los desplazamientos y algún gasto mínimo en categorías inferiores, hasta que te conviertes en profesional que tienes tu contrato y tu nómina como cualquier deportista y cobraba en función a la categoría y a las estadísticas de la temporada. En su día viví  del baloncesto profesional porque sólo me dedicaba al baloncesto, entrenar mañanas y tardes, competir, mantenerme en forma y dar el “cayo” en los entrenamientos, nada más.

¿A qué edad dejaste la alta competición?
Abandoné el alto nivel a los 23 años porque tenía un problema cardíaco desde pequeño, tuve que operarme y una vez operado, mi proceso de recuperación, del cual estoy  totalmente recuperado y en aquel momento también estaba bien, coincidió con el fallecimiento de Antonio Puerta (jugador del Sevilla) y claro, los médicos y entrenadores no querían arriesgarse y los equipos eran más reticentes a la hora de fichar a jugadores con antecedentes cardíacos y poco a poco te vas quedando fuera de este mundo, se te acaba e dinero que tienes ahorrado y te tienes que poner a trabajar, si trabajas no puedes entrenar y si consigues alguna prueba para volver ya no estas en  condiciones óptimas porque no te has podido mantener en forma y así, al final te quedas fuera.

¿Qué ha aportado el deporte a tu vida?
El deporte me ha marcado toda mi vida. Desde que empecé de pequeño hasta día de hoy que sigo dedicándome al deporte aunque sea en otros aspectos, me ha enseñado a comportarme según qué situaciones, a mantener la cabeza fría en unas y mantener la cabeza caliente en otras,  aprender idiomas, viajar y ver mundo, salir del pueblo, muchas cosas.

¿A qué te dedicas actualmente?
Pues creo que como casi todos lo españoles, a lo que me va saliendo, poniendo copas en un bar, de seguridad... todo compaginándolo con mi labor como entrenador de diferentes categorías en el Club Deportivo Ilipense.

Tu experiencia como entrenador.
Es una experiencia muy buena porque empiezas con niños que a penas saben jugar ya que son edades muy tempranas, vas viendo como mejoran día a día, cómo van creciendo como persona y como jugador y ves cómo vas sembrando algo en chavales que al final, no todos, pero sí algunos, dan fruto y hacen que te sientas realizado.

¿Aspiras a entrenar a equipos de mayor nivel?
A día de hoy entrenaría a un equipo más alto si mis equipos de aquí del pueblo subieran de categoría, porque a día de hoy no me planteo irme fuera a no ser que económicamente lo necesite.

Diferencia tus métodos como entrenador a los métodos de entrenamiento cuando tú eras jugador.
Mi metodología no tiene nada que ver a la que usaban conmigo cuando era profesional, a grandes rasgos,  puesto que es otro tipo de competición, los chicos en la escuela en la que yo participo van para divertirse, aprender e ir mejorando. La diferencia es que yo, desde muy pequeño, estaba en la cantera de un equipo de ACB y ahí entramos en lo que decíamos antes de actitud y aptitud, se te pide cierto rendimiento, son entrenamientos más duros y más físicos, el umbral de mejora es más alto y en mi club trabajamos para que mejoren como jugador y como persona, y sobre todo que se diviertan y disfruten del deporte,es escuela deportiva.


¿Alguna frase que te motive?
No tengo ninguna frese especial que me motive pero si una de Michael Jordan con la que estoy muy de acuerdo y es que, él decía que hasta en el último día de entrenamiento de su carrera sigue aprendiendo cosas nuevas, por lo tanto no te creas mejor que nadie porque siempre habrá alguien mejor que tú y del que podrás seguir aprendiendo.

 Un ídolo.
Jordan, Petrovic y Allen Iverson .

Selección Española con Rudy Fernández y Mikel Feliu.


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