miércoles, 26 de agosto de 2015

BEATRIZ  BRAVO ZAMBRANO, UNA HISTORIA DE PASIÓN POR EL TAEKWONDO.

Un  cuerpecito que alberga a una gran persona y un palmarés que no deja indiferente a nadie.


Para que todos podamos ponernos en situación, le pedí a Bea que nos explicara qué es el Taekwondo y esta fue su respuesta.

“Es un Arte Marcial Coreana que participó de exhibición en los Juegos Olímpicos de 1988 por primera vez y repitió en Barelona´92, considerándose deporte olímpico a partir de entonces. Hay dos modalidades dentro de la misma disciplina, una modalidad de exhibición y otra de combate, que es la mía, pero en ninguna de las dos se suelen sufrir daños.

Hay distintos niveles que se identifican por los colores del cinturón que van desde el blanco al negro. Además de competir por categorías, como en el resto de deportes, se subdividen en función al peso del competidor que va desde mini-mosca (peso en el que compite Bea) hasta los pesados, todos estos dentro de cada una de las categorías”.


Gracias al taekwondo he pisado todos los continentes excepto Oceanía.

Beatriz, vecina de Alcalá del Río de 27 años de edad, diplomada en Magisterio de Educación Física y Técnico en Anatomía Patológica y Citología. Actualmente la podemos ver como entrenadora de taekwondo en dos gimnasios, ALCALÁ-KIM (en Alcalá del Río) y  SEOUL (en el barrio de Los Remedios de Sevilla) gracias a su título de Técnico nivel 1 de Taekwondo.

No necesita más presentación, pues su palmarés deportivo habla por sí solo y estoy segura de que no podréis dejar de leer, la pena es que estos éxitos deportivos no le resuelven la vida, como es el caso de otros deportistas de élite del ámbito del fútbol,  tenis o baloncesto pero desde este humilde rincón aplaudimos sus hazañas.

11 veces Campeona de España (en todas las categorías).

4ª Mundial de Corea temporada 2003/04 (junior)

3ª  Campeonato de Europa en la temporada 2004/05 (junior)

Oro Open Internacional (varias veces en la categoría senior)

Oro Copa del Mediterráneo 2009.

5ª  Copa del Mundo por equipos.

2ª Mundialito de Méjico.

3ª Open USA, celebrado en Las Vegas.

3ª en el Ranking Mundial.

Técnico en la Selección Andaluza durante 3 años.

8 años en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Madrid.

Los inicios de Beatriz fueron demasiado tempranos y es que ella empezó a practicar este deporte a la breve edad de 3 años, haciendo una excepción porque la que verdaderamente comenzó en este deporte fue su hermana mayor Patricia y dejaban que Bea la acompañara.
Ahí empezó su amor por el taekwondo en el que ella considera su gimnasio ALCALÁ-KIM con su entrenador Desiderio Vidal el cual ha sacado al tapiz a más de un campeón, siendo superior el número de mujeres campeonas que el de hombres.

Cuando empezó a competir y a conseguir sus primeros éxitos, la Selección Española se fijó en ella y comenzó a representarnos en competiciones internacionales viajando a Corea para competir en el Campeonato del Mundo en 2003. Aunque dejó escapar el bronce por un fallo suyo a última hora, este cuarto puesto le abrió una gran puerta, la puerta de Centro de Alto Rendimiento de Madrid.


Bea fue becada para ir a estudiar al CAR y marchó a Madrid con 15 años para hacer realidad su sueño, un sueño que implicaba un gran sacrificio, irse de casa, dedicarse a entrenar y a estudiar en exclusividad, dejar a sus padres, amigos y familia para verlos en Navidad y en algún que otro permiso, cambiar su vida.

Tras disfrutar 8 maravillosos años en el CAR de Madrid, Bea se llevó una gran decepción y es que, por temas federativos, decidieron llevar al Campeonato del Mundo a su compañera, que iba segunda en el ranking, en lugar de llevarla a ella que estaba primera. Esto hizo que no estuviera al cien por cien en los entrenamiento y la falta de concentración provocó que se rompiera un hueso de la mano, tras varios problemas, respetar el periodo de recuperación, proteger la mano muchísimo y todo el proceso que conlleva, tuvo la mala suerte de volver a partirse ese mismo hueso durante un combate con la campeona olímpica y ahí sí tuvo que ser operada.Todo esto hizo que perdiera confianza y comenzó a tener ansiedad al ponerse el peto. 

“No puedo tener miedo para pelear. Lo que más me gustaba en la vida me había dejado de gustar y entendí que era el momento de volver a casa”. 
Su entrenador de Madrid fue a su casa a buscarla pero ella tenía claro que necesitaba un tiempo y hasta día de hoy, que la podemos ver como entrenadora sin haberse despedido aun del tapiz.



¿Qué es lo que te gustaría destacar del taekwondo?

Hay muchas cosas que me tienen enganchada a este deporte, desde su filosofía y su disciplina hasta las cualidades que trabaja, pero yo destacaría la igualdad entre hombres y mujeres, en el taekwondo los dos tienen en mismo mérito y reconocimiento, somos igualmente importantes, cosa que no se ve en todas las disciplinas.



¿Qué pensabas antes de pelear?

Que iba a ganar, yo entraba pensando que era mejor que mi rival y si ella era la vigente campeona, yo decía que lo sería hasta que yo le quitara el puesto, tenía que pelear con esa confianza.



¿Competir o ser entrenadora?

Hombre, la tensión de la competición, la adrenalina y esas cosas que yo sentía me encantaba, pero lo que siento como entrenadora cuando veo a mis niños no se puede comparar con nada, ese orgullo y satisfacción… aunque eso no quiere decir que no vuelva a competir cuando me vea preparada para ganar.



Una frase que te dijera tu entrenador y una frase que digas tú como entrenadora a tus niños.

Mi entrenador Mario Carreira me decía “hay que salir a pelear con furia, fuego, nervio y ansia”. Yo le digo a los míos que “hay que salir con cabeza,  corazón y  cojones”. Que si la cabeza falla saquemos el corazón y si el corazón no puede que le echemos cojones que yo siempre voy a estar ahí y si hay que para el combate lo paro, pero que no sea por miedo, hay que ser guerrero.



¿Algún ritual, manía o talismán que tengas de cara a la competición?

¡Uh! Yo soy muy maniática, tengo mi ritual para entrar al tapiz y lo repito en casa asalto, entrar por el mismo lado, mirar la silla donde dejo la ropa, talón al culo con un pie y con otro y saltito.
Y mi talismán son unas braguitas, son mis bragas de competición, mis bragas de la suerte y no me pueden faltar, es más,  las guardo en un cajón a parte y tengo otras exactamente iguales por lo que pueda pasar. 



Alguna anécdota.

Pues mira tengo varias, pero te voy a contar la de las bragas.  En una competición se me olvidaron y llamé a mi madre bastante agobiada.Esta fue la conversación.

Bea: mamá que se me han olvidado mis bragas de competir, ya verás como algo me sale mal, el sorteo, la pelea, ¡ya verás mamá!

Amalia, madre de Bea: hija no te preocupes que es una tontería, tú eres la mejor de todas formas, no necesitas las bragas, eso son cosas que están en tu cabeza, no te preocupes.

Tras la competición…
  
Bea: ¡mamá que he ganado! ¡Qué me llevo el oro a casa!

Amalia: ¡hay mi niña que bien! ¡Me alegro muchísimo, eres la mejor! ¿Ves cómo no pasaba nada por las bragas? Has ganado igualmente.

Bea: sí mamá pero me ha costado más trabajo, jajaja.
En fin, así de maniática y cabezona soy.

Otra anécdota fue en Las Vegas, en el Open Usa  quedé 3ª y como sólo tenía 20 años no me dejaban entrar en el casino, intenté escabullirme para echarme una foto en las máquinas tragaperras de allí, porque no podía irme de Las Vegas sin una prueba y casi me detienen por culpa de la foto porque me pilló el personal de seguridad.



La competición en la que más has disfrutado.

En la Universiada, que son los Juegos Olímpicos Universitarios. En la villa olímpica había unos edificios donde convivíamos los deportistas de todos los países, en el mío estaba España, Brasil y Méjico; era una “mini-ciudad” de deportistas dentro de Belgrado y aunque a nivel competitivo la cosa fue regular y los árbitros no estuvieron muy a mi favor,  fueron 15 días increíbles, entrando con las acreditaciones en todos sitios, hablando con deportistas de otros países,  comidas de todos los países, bromeando con la gente muy buen ambiente… 


Desde aquí sólo nos queda desearle lo mejor dentro y fuera del tapiz a ella y a "sus niños".
Ansiosa por volver a ver cosas como estas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario